HARRY POTTER AND THE HALF-BLOOD PRINCELO BUENO
El día llegó y a las nueve de la noche ya estabamos cenando en un restaurante junto al cine. Poco antes de las once ya habíamos terminado y nos dirigiamos a ver que si la fila para entrar ya había iniciado. Gracias a una tarjeta preferencial nos colamos hasta el frente y esperamos ansiosos. La misma ansiedad y expectativa que se respiraba en todo el vestíbulo, en un cine que iba a estrenar la más reciente cinta de Harry Potter en cuatro salas simultáneamente. Puedo decir que en todo el día en varias partes de la ciudad de México todo el mundo hablaba de lo mismo.
Un poco después de medianoche las luces se atenuaron y la ya clásica partitura potteriana logró que toda la sala se quedará en silencio.
La introducción de la película logra un inicio espectacular: Los guionistas decidieron pasar a primer plano sucesos que en el libro solo estan relatados como un pasado inmediato.
El casting de nuevos personajes como Tom Ryddle, Horace Slughorn y Lavender Brown fueron muy acertados (a diferencia del Tom Riddle* de La cámara de los secretos que estaba sobreactuado y acartonado) y lo que todos amamos: Nuestros personajes favoritos siguen ahí, con los mismos actores y cada vez actuando mejor. En lo personal me encantan las actuaciones de Snape, Dumbledore y Ron.
LO MALO
(contiene spoilers)
Por cuestiones de duración -y a mi gusto algunos errores de guión-, se omitieron diez capítulos casi en su totalidad (sí, los conté). Lo cual se traduce en que el mejor de los siete libros de Rowling perdió un tercio de su contenido en su adaptación al cine. Con ello desaparecieron -al menos temporalmente- muchos personajes como Fleur, Bill, Kreacher, Dobby, los Dursley y el nuevo ministro, mientras que otros fueron minimizados permaneciendo sólo par complacer a los fans -Lupin, Tonks y Neville por mencionar algunos-.
Mientras que con las medidas anteriores sí se suprimieron muchas situaciones secundarias, tres momentos fascinantes del libro también quedaron fuera:
1. En el capítulo dos, cuando Narcissa Malfoy y su hermana Bellatrix van a visitar a Snape para pedirle un gran favor, la segunda desconfía enormemente del profesor y le cuestiona su lealtad hacia Voldemort con una serie de preguntas concisas. Ante tales cuestionamientos Severus Snape responde a todas y cada una de las acusaciones de Bella con respuestas no solo convincentes sino que dejan sin habla a una de las mortífagos más temibles, en uno de los momentos de calla-boca-maldita mejor logrados por la escritora, y no solo eso sino que le demuestra que en efecto, es él y no ella el favorito de el-que-no-debe ser-nombrado. En la película solo relatan la visita, un juramento y listo.
2. En el tercer capítulo Dumbledore va a recoger a Harry a la casa de los Dursley aprovechando la ocasión para darles unas cuantas cachetadas con guante blanco a todos los miembros de tan notable familia. Un episodio de justicia divina que todos esperabamos con ansia desde que vimos por primera vez como los tíos de Potter lo trataban peor que a un sirviente. Momento que sólo quedará en nuestra imaginación y en la de la escritora porque tampoco llegó a pantalla grande.
3. La vida de los padres de Voldemort también es descrita en distintos fragmentos del libro. Detallándonos vívidamente los antecedentes trágicos que dieron paso a la vida oscura del mago más tenebroso. En el filme nos tuvimos que conformar con sólo dos de ellos que exponen la niñez y adolescencia del mago pero se eliminaron los que contenían a sus padres, abuelo y tío así como otro muy importante de la incipiente vida adulta de Tom Riddle, cuando éste vuelve a Howarts en busca de empleo... y algo más.
LO FEO
(más spoilers)
Esta parte de la saga de Harry Potter es un tanto introspectiva, un poco una pausa en la atormentada vida del joven mago. Tiempo para enamorarse, para profundizar amistades y para afianzar una relación paternal entre el y su maestro favorito: Albus Dumbledore. Este libro esta dedicado a él y a su eterna lucha contra el mal a través de su intelecto. El final, incluye un elemento trágico, doloroso y fundamental en la vida de Harry que él presencia con sus propios ojos pero inmovilizado, es decir como testigo mudo de acontecimientos terribles. Desafortunadamente en la película se tomo la desatinada decisión de colocar al valiente joven como un débil acatador de ordenes absurdas en lugar de un imposibilitado mago congelado que no puede hacer nada.
Para rematar el cuadro de libertades artísticas, se suprimió el último y más conmovedor capítulo del libro donde magos, criaturas acuáticas y centauros rinden por igual un tributo espectacular y emotivo a la partida de uno de los más grandes magos de la historia de J.K. Rowling.
En conclusión la película me pareció excelentemente realizada y con efectos cada vez más convincentes (ya no es sobrepuesto Quidditch del segundo filme). Cumple con la calidad que se merece en cuanto a aspectos visuales y situaciones cómicas pero nos queda un tanto a deber en cuanto a la profundidad de esta historia. Como siempre, dirán los fans, lo mejor es el libro.
Aún así se las recomiendo ampliamente -no si no han visto las demás- y yo, la volveré a ver mañana, digo, hoy mismo porque ya es jueves.
Avada Kedavra!
*No sé porque en la versión original y en la versión en castellano el apellido de Voldemort es deletreado de modo distinto -uno con i latina y el otro con y griega-.