ALGO LIGERO (pero muy cierto)
para pasar el fin de semana
Es, señoras y señores, la explicación que siempre habían estado buscando (sobre todo ustedes señores) y que nosotras las mujeres no habíamos podido explicar tal y como se debe: ¿porqué las mujeres vamos juntas al baño?.. y ¿porqué tardamos tanto?
Quizá esto ayude a explicar el enigma....
El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de chiquita tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: 'Nunca, nunca te sientes en un baño público'. Y luego te mostraba 'la posición' que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza (algo que mi tía Elizabeth llamaba "de aguilita"). 'La Posición' es una de la
s primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, que nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos, 'la posición' es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.
Cuando TIENES que ir a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que te resignas a esperar, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos en la posición oficial de 'me estoy 'meando''.
Finalmente te toca a ti, si no llega la típica mamá con 'la nenita
que no se puede aguantar más'.
Entonces verificas cada cubículo por debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta de que el picaporte no funciona (¿qué nunca funciona?); no importa... Cuelgas el bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspecciónas la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí, así que te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de cositas que fuiste metiendo dentro, la mayoría de las cuales no usarás, pero que las tienes por si acaso -maquillaje, tarjetas, dinero, notas, una barra energética, ¿te suena familiar?-...

Pero volviendo a la puerta... Como no tenía picaporte, la unica opción es sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas la pantaleta y te pones en 'la posición'... Que alivio.... AAhhhhhh.... por fin... Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar... Por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, los calzones cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 Kg. colgando de tu cuello.
Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza 'jamás, JAMÁS te sientes en un inodoro público!!', así que te quedas en 'la posición' con las piernas temblando... Y por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíííííísima del chorro te salpica en tus propias nalgas y te moja hasta las medias!!! Con suerte no te mojas tus propios zapatos, defintivamente adoptar 'la posición' requiere una gran concentración.
Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peeero, ¡no hay!
El rollo esta vacío (como siempre). Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kilos
de cachivaches que llevas en el bolso haya un miserable kleenex o una maldita servilleta,
pero para buscar en tu bolso tienes que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio...
Y en cuanto la sueltas, alguien la empuja y tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, mientras gritas OCUPAAADOOOO!!! ahí das por hecho que todas las que esperan en el exterior escucharon tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo (en eso las mujeres nos respetamos mucho).
Sin contar el garrón del portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas... El recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así; porque sus nalgas nunca tocaron el asiento de un baño público, porque francamente, 'tu no sabes qué enfermedades podrías agarrarte ahí'.
...estás exhausta, cuando te paras ya no sientes las piernas, te acomodas la ropa rapidísimo y tiras la cadena con un pie ¡sobretodo! muy importante.
Entonces vas al lavamanos: Toda la cubierta esta llena de agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo, te lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona la pluma del agua con los sensores automáticos, así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consigues jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso y quede abajo del chorro... El secador ni lo usas, es un trasto inútil así que terminas secándote las manos en tus pantalones, por que no piensas gastar tu kleenex para eso y sales...
En este momento ves a tu "chico", que entró y salió del baño de hombre y encima le quedó tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba.
'¿Por qué tardaste tanto?'' te pregunta él "inocentemente".
'Había mucha cola' te limitas a decir.
Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que uno sólo tiene que concentrarse en mantener 'la posición' y la dignidad.
¡Gracias a todas por haberme acompañado alguna vez al Baño y servirme de Perchero o tenedora de Puerta!!!!..... Pásalo a los hombres cuadrados que siempre preguntan ¿Mijita porque te tardaste tanto en el baño...?
¡Pero qué demonios les pasa!
9 opina(n):
Totalmente identificada, sobre todo en la parte de "mantener la posición y sostener la puerta sin pestillo al mismo tiempo".
Por eso siempre, SIEMPRE, llevo mi propio jabón y mi papel cuando salgo y si el inodoro es de tanque ahí pongo mi bolsa o mochila o lo que traiga.
Haré servicio social y le recomendaré a los hombres que conozco esta entrada n_n
jajajaja... gracias Pequeña saltamontes, sí que será un servicio social útil!!!
definitivamente es un ventaja ser hombre para ir al baño...lo que si me he dado cuenta es que el 70% no se lava las manos,asi que piensenlo 2 veces antes de saludar a alguien q haya ido jejejeje...
GUACALAAAAAAA!!!!!
Hey, dejé un comment aquí que no aparece... qué onda?
Decía más o menos esto:
Es increíble cuántas cosas se esconden en un sencillo acto como el de ir al baño.
Recuerdo los baños de la primaria... entrar ahí era algo así como toparse con un derrame de amoníaco u otro elemento tóxico execrable e irrespirable. ¿Lavarse las manos? qué buen chiste. Claro, después de la influenza exporcina los hombres comenzaron a tomar en cuenta la recomendación de lavárselas (las manos), sin que eso implique que efectivamente lo harán... además las idiosincracias tienden a prevalecer una vez pasada la emergencia...
Esto no es una apología de lo antihigiénico, sino una reflexión basada en pruebas estadísticas y documentales. Je.
Beso... hb
jajaja... "hace pensar que en baño esta Brad Pitt" jajaja buenísima expresión, y en general el post muy bueno, muy simpático. Deja decirte que con los hombres no es mu diferente el asunto: se comparten muchas cosas como el que "jamás vayas a un bañp público" o "limpia la taza" etc etc... pero muuy bueno, me imaginé la historia y me daba risa...
Qué bueno que sigues en el blog!!
Un gran abrazo!
ya había leído eso en un mail pero tu diagrama definitivamente valió la pena para pasar un rato muy cotorro. Cool!
Falso.
La parte cierta es que una orina de cuclillas, sin sentarse. El resto son puras mentiras. Quién demonios se va a colgar el bolso al cuello si pesa demasiado?? que las mujeres respetan?? si alguien llega empujando las puertas, no respeta precisamente. Nada le cuesta mirar debajo de la puerta si hay alguien. Y además, las mujeres van en grupo al baño para hablar de pendejadas. Qué desagradable siempre tener que ir y encontrarte con un montón de estúpidas hablando de su vida en un ambienta tan asqueroso como un baño publico. Jamás entenderé eso, a pesar de que soy mujer.
Y bien estúpida hay que ser para "salpicarse las nalgas". Qué te hace pensar que si la taza está sucia, el agua que te salpica en las nalgas que estaba en la taza no lo está?? para eso te sientas y ya.
Bla bla bla:
(me encantó tu nickname, por cierto)
Supongo que notaste el tono cómico de la nota. Obviamente es una combinación de variables que no ocurren siempre al mismo tiempo, pero creo que todas las mujeres nos hicimos una buena idea al respecto y sobre todo, nos reímos un poco.
En mi experiencia, he entrado a los baños más increíbles (Restaurante El lago en Chapultepec), los generalmente limpios (Sanborn's) algunos muy divertidos (moshi moshi col. Roma), los giratorios de monedas (San Francisco), los trendy (Charles De Gaulle, París) o lo más horribles (casi cualquier gasolinera de México). Y cada espacio permite hacer cosas distintas en él.
Tómalo con filosofía. Al final del día, cada quien sus partes traseras ¿no?
jaja.
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