siete de siete

Datos duros y llanos. Sin embargo, me sorprende la adicción que el blog ha causado en mi todo este tiempo. Aunque parecen triviales, Significan que mínimo cada 3 días vengo y digo algo: La última película en el cine, algo que ví en la calle, un viaje, problemas de trabajo, amor, alegría, tristeza, decepción. Siete años documentando mi vida en una suerte de bitácora digital con el candado abierto para quien quiera leerla.
Apenas hoy me doy cuenta que cuando inicié tenía 22 años y unos cuantos meses de haberme graduado. En mi primer trabajo como profesionista. En otra ciudad.
En estos siete años he vivido en 3 ciudades distintas, en 6 casas, con 4 diferentes grupos de personas y he pasado por 5 trabajos, una beca económica, una maestría, 2.5 novios, una boda (y espero sea la única), una visita a Europa -perfecta luna de miel- (que esa sí espero que no sea la única), mi primera mac, una pequeña empresa pero propia y un esposo genial que aguanta el ritmo de mi cabeza loca y a quien también le gusta leerme acá. La vida es buena.
A veces me siento muy sola acá, pero supongo que es lo de menos. Otras veces aparecen comentarios motivantes por aquí o por mi mail de gente que quiero, otras más de gente inesperada pero siempre bienvenida. La crítica es importante, la autocrítica es esencial: Así que de mi parte reconozco que aunque no siempre escribo algo trascendental para otros [quizá nunca], si escribo muy sincera y espontáneamoente de las cosas que me gustan, me disgustan, me ponen triste o tremendamente feliz.
No sé a donde me lleve el viento pero de lo que hoy por hoy estoy segura es de que no pienso arrepentirme nunca de haber creado este blog, Séptimo Sentido hace Siete años.
Gracias a todo aquel que ha sido parte silenciosa o sonora de este sitio, porque de algún modo a formado parte de mi vida.
p.d. y a quien deje el comentario #7...







