31.8.10

DESEOS FRUSTRADOS


Mulder me hace una pregunta tipo Emmys 2010:

Cuando eras niña, ¿qué quería tu mamá que fueras de grande?
Rica.


(La pobre sigue esperando)

28.8.10

BANDERA QUERIDA

Llego a mi casa y en mi buzón de correo me encuentro una carta de nuestro Presidente. Aunada a ella esta el Himno Nacional, detrás el escudo y una réplica de nuestra Bandera Nacional. Los tres símbolos patrios junto a una hoja en la que se nos exhorta a festejar nuestro bicentenario.

No tengo nada en contra en exhaltar un nacionalismo que en distintos niveles, todos los mexicanos tenemos. Tampoco tengo nada en contra, por el contrario, me parece importante respetar nuestros símbolos y lo que representan. Nuestra bandera, es incluso considerada una de las más bellas del mundo y nuestro himno es tan trascendental como la melodía de sus notas y su letra un auténtico grito de guerra y de honor.

Aunque muchos digan que no hay nada que festejar, a mí tampoco me molesta celebrar nuestro bicentenario, ya que conmemora 200 años de Independencia de México de España, un evento por demás importante y trascendental en nuestra historia que nos debe venir a recordar que solo unidos podremos levantarnos de nuestra tibieza y podremos defender nuestra patria.

Lo que me molesta, querido lector, es que este tipo de proselitismo político se haga en pos de pretender una realidad que no tenemos. Más pan y circo.

El discurso de la carta es tan prefabricado como falso: "el verde de la esperanza de un México mejor, el blanco de la paz que hemos conquistado y el rojo de la sangre derramada por nuestros antepasados, en la lucha por los más altos ideales de nuestra Nación."

Dejaré de lado lo del verde de la esperanza (ya que seguro uno o dos todavía la tienen) pero ahora hablemos de la paz que hemos conquistado ¿de verdad nuestro país se encuentra en paz? Entonces, ¿todas esas matanzas de las que escucho a diario no perturban dicha paz? Porque desde que tengo memoria esta es la época en que menos paz he sentido. No solo la inseguridad de los secuestros y los robos a la orden del día, sino estos asesinatos a diestra y siniestra en los centros de la ciudades, en las escuelas, en las principales vialidades.

Y ¿el rojo derramado por la sangre de nuestros antepasados? O mejor dicho, por nuestros contemporáneos. Culpables quizá algunos e inocentes muchos, día a día los medios nos bombardean con fosas llenas de cadáveres, desaparecidos, acribillados, migrantes torturados.

Si, es cierto, nuestro país conquistó la paz en varios períodos de su historia y en otros dos, cuando no la tenía luchó por ella. Desafortunadamente no nos encontramos, desde hace mucho, en ninguno de esos dos caso: Ni tenemos paz ni estamos haciendo nada por lograrla.

27.8.10

Ser o no ser Maestro en Arquitectura

Hace dos años debí haberme titulado de la maestría. No lo hice primero por cuestiones burocráticas -que en su momento detallaré-; y segundo, porque un cambio de vida me hizo posponer ese hecho. Al final del día las dos cosas estan entrelazadas: Mientras estuve becada pude dedicarme a la investigación, en cuanto se acabó la beca hubo que entrar a trabajar y ni mi horario ni mi nuevo puesto me permitían ausentarme diariamente para seguir a cabo los 13 pasos para recibir el título (ni que fuera clínica de rehabilitación). Me quedé a la mitad.

Ayer reinicié el proceso con la firme convicción de ya no posponerlo. Si todo sale bien, a más tardar a fin de año tendré fecha de examen (como les dije, hay burocracia de por medio).

Hoy, en dos llamadas distintas, a dos ciudades distantes, les comenté a mis padres que ahora si iba en serio. Sorprendentemente ambos me dijeron que mejor me dedicara  a algo más redituable y que dejara ese trámite de lado. Ayer tres de mis ex-compañeros llegaron a la conclusión de que la experiencia había sido lo importante, no el papelito por el que ningún jefe pregunta.

Estoy de acuerdo. Excepto, que esta vez me titularé por mero orgullo. Y al día siguiente que presente mi examen de grado publicaré con santo y seña el camino empedrado por el que hay que pasar para llegar ahí.

23.8.10

Los hombres que no amaban a las mujeres

Después de su muerte, en 2004 el periodista sueco  Stieg Larsson dejó una trilogía inédita que fue publicada póstumamente.

 El primer episodio Män som hatar kvinnor (hombres que odian a las mujeres en su traducción literal), aborda la misoginia desde distintos puntos de vista traducidos en varios desórdenes sexuales: La violación, el asesinato de género, la flagelación, entre otros.

En 2009 los tres libros fueron llevados a la pantalla grande en una coproducción sueca y danesa. La primera parte se convirtió en una de las películas escandinavas más exitosas de los últimos tiempos.

Ante tanta anticipación, hace una semana aproveché para verla en el cine -la película también es conocida como Millenium 1-  y salí más que feliz de la sala.

Los dos personajes principales: un periodista acusado de fraude por publicar un artículo con información falsa y una joven hacker gótica cuyo pasado tormentoso la persigue se van entrelazando en una trama donde los secretos se van desdoblando poco a poco y el papel de la mujer en la historia toma cada vez más importancia. Una historia oscura

Al ser un periodista de conciencia social, Larsson imprime en su narrativa situaciones que cuestionan la ambición de las altas esferas sociales, el poder de los influyentes así como el peligro inherente en la labor periodística, un tema por demás actual no solo en Europa sino en nuestro país y en el resto del mundo.

Filmada en Estocolmo, es una bocanada de aire fresco para quienes comunmente vemos cine estadounidense. Los paisajes fríos y desolados aportan una belleza peculiar a la fotografía del filme y los actores, practicamente desconocidos en occidente, imprimen profundidad a sus personajes y a la trama misma. Una excelente historia llevada al cine con precisión y muy buenos resultados.

Actualmente se filma la versión hollywoodense (the girl with the Dragon tattoo), por lo que les recomiendo que no se pierdan la interpretación original, que al menos en cuanto al contexto, es mucho más apegada al libro.

Aquí les dejo el trailer:





21.8.10

SINDROME DE ABSTINENCIA PARTE III

No se preocupen, no seguiré hablando de cuantos días llevo sin tomar coca-cola por siempre. Pero permítanme hacerlo hoy: Pasé la primer semana con éxito. Tengo 8 días sin probar refresco alguno.

Todavía la extraño (léase ayer tuve un ataque de deseo irracional por varios minutos) pero puedo controlarlo. Ahora tengo mucho sueño. Lo cual supongo es por la ausencia de tanta cafeína en mi cuerpo. Incluso duermo más horas que antes. Supongo que eso se regulará poco a poco.

Por otra parte, mi estómago se siente mucho menos inflamado. Y el ejercicio parece hacer mejor efecto que antes. Nada radical, pero si noto una ligera diferencia positiva en el organismo.

Y hasta ahí. Creo que estoy del otro lado. Dicen que si eres consumidor crónico, tardará en salir completamente de tu sistema de 2 semanas a un mes. Ya veremos que ocurre.

Prometo hablar de otra cosa mañana, jeje.

19.8.10

SINDROME DE ABSTINENCIA PARTE II

Quinto día sin coca-cola

Hoy me desperté con un fuerte dolor de cabeza. Padezco migraña pero sé identificarla bien y no, no era eso. Era una cefalea similar a la que produce una deshidratación. Mis labios estaban secos, sentía un hueco en el estómago y tenía mucha sed a pesar de tener una botella de agua al lado de mi ordenador.


¿Qué no se suponía que esto de dejar la coca-cola me iba a traer puros beneficios? 

Todo parece indicar que sí, sin embargo, por ahora lo único que realmente abatía mi cuerpo era el síndrome de abstinencia. Después de 4 años de adicción extrema al refresco de cola llevo cinco días sin probar un solo trago y me voy entrerando que "dejar la cafeína de forma abrupta puede causar dolores de cabeza, somnoliencia, irritabilidad, náusea, vómito y otros síntomas debido a su condición adictiva*".

¡Gracias por decirmelo antes! (la irritabilidad también esta aquí).

Ahora pasemos a las cosas positivas: Mi estómago esta un poco menos inflamado y mi transtorno del sueño casi ha desaparecido por completo. Anoche me pude dormir en cuanto puse la cabeza en la almohada (cosa que hacia mucho no pasaba) y dormí ocho horas seguidas sin problema.

Mañana por la mañana tomaré una taza de café para no sentir la falta de cafeína tan de golpe.

Por cierto, si quieren leer un documento mejor sustentado sobre los ingredientes de los refrescos así como sus efectos en el organismo, pueden leer este trabajo en línea: *Bebidas cola, negra y siniestra

18.8.10

SINDROME DE ABSTINENCIA PARTE I

He dejado la CocaZero. Y para no andar con mamarradas -como diría un amigo- he dejado la cocalight y la coca-cola regular. Es más, para no hacerle al cuento he dejado todos los refrescos existentes.

Ésto porque anteriormente he "dejado" la CocaZero por Fanta, pepsi light, o cosas igual de absurdas.

El asunto conmigo es que de unos años para acá, sin darme cuenta, tomaba coca-light para todo. No era un asunto de calorías, para nada. Era solo que en la universidad la había probado por curiosidad y había terminado por gustarme más que su versión normal.

Después la reemplacé por CocaZero. Ocurrió lo mismo. Pero la adicción aumentó. Sabrá dios que cantidad ingería diariamente pero los días en que iba al cine yo creo que le andaba pegando al litro. Litro que reemplazaba al agua o a cualquier otra bebida saludable que pudiera tomar.

Pero, hace un par de meses, comencé a tener síntomas de gastritis. Algo que nunca antes tuve. También empecé a sentir que mis dientes ya no eran tan gruesos como antes (quizá algo milimétrico pero lo sentí). De igual forma mi estómago estaba siempre inflamado. Y finalmente, con tanta cafeína mis trastornos del sueño aumentaron.

Y tuve que aceptar, a regañadientes, que la ingestión de tanto refresco de cola tenía algo que ver.

Obviamente con este post no trato de convencer a nadie de nada. El propósito final es platicarles de mis síndromes de abstinencia, los cuales incluyen un dolorón de cabeza en este momento. Pero bueno, esto es lo que leí cuando me puse a investigar las consecuencias de tomar tanta soda:

1. El refresco de cola tiene mucho fosfato pero el refresco de cola LIGHT tiene más. Esto, en exceso, causa a la larga descalcificación y osteoporosis ya que el fosfato no permite que retengamos el calcio que consumimos. "A partir de los 60 minutos: el ácido fosfórico junta el calcio, el mangnesio y el cinc que se encuentren en el intestino delgado, provocando una aceleración del metabolismo. El azúcar y los endulzadores artificiales causan estas cosas y además causan un aumento de la excrección urinaria del calcio".

2. El refresco LIGHT no contiene calorías. Pero estudios han demostrado que quien lo consume habitualmente come más que quien toma bebidas endulzadas normalmente. Se cree que el cuerpo, al no recibir calorías produce la sensación de hambre. Damn it!

Estos son los dos puntos que me hicieron reaccionar, dado que, además de mis síntomas anteriores. ¡He tenido problemas de sobrepeso desde hace 4 años! El tiempo en que he consumido más cocalight. Mmmh... ¿coincidencia?

Así que finalmente, hace 5 días he dejado la Coca-cola en cualquiera de sus versiones. Y, para que le miento, el síndrome de abstinencia ha hecho de las suyas.

(continuará)

13.8.10

¿YA TIENES 30?

La crisis de los treinta también existe. Es menos conocida que las de los cuarenta porque involucra menos infidelidades y ropa juvenil que ésta.

Se puede sopesar bien el hecho del peso de la edad en sí misma. Lo que hace 20 años era casi un tabú -una mujer de treinta soltera o peor aún, casada sin hijos como yo-, hoy poco a poco deja de ser tan trascendental.

En cambio, las presiones sociales y  las preguntas existenciales derivadas de las mismas que antes se daban en los veinte se han ido desplazando hasta los 40 años: Por ejemplo, ¿porqué no tengo una casa propia todavía? ¿cuando debo tener hijos? ¿debo tener hijos? ¿porqué no tengo el trabajo de mis sueños? ¿porqué no gano lo que esperaba? 

Y así sucesivamente. Algunos apenas se han ido de la casa de sus padres (el promedio actual, según los expertos, va de los 26 a los 30) y los que no, se estarán preguntando como hacerlo.

Así es, la crisis de los 30 no se trata de buscar una aventura porque tu matrimonio va mal o de tratar de vestirte como un jovencito aunque te quede mal; la crisis de los 30 se trata de encontrar nuestro lugar en el mundo.

Desafortunadamente los estándares que impone tanto la sociedad como principalmente los medios son demasiado altos: La mejor ropa, el mejor auto, la mejor casa, los mejores muebles, el viaje del año. Y aunque no nos consideremos superficiales las comparaciones son tan avasallantes que terminamos por preguntarnos qué hemos hecho mal o si no nos hemos esforzado lo suficiente.


A pesar de que hemos hecho una maestría, tres cursos, un diplomado, hablamos cuatro idiomas, hemos ido dos horas diarias gym y trabajado incontables horas extras, en esta era tener 30 y tener un trabajo y una carrera no es suficiente. La mercadotecnia ha superado las expectativas de nuestros padres.

La problemática actual de tal existencialismo exponencial gracias a los múltiples medios de comunicación, es que tales cuestionamientos traen consecuencias no muy distintas a la del adolescente incomprendido: Depresión, adicciones, desórdenes alimenticios, el síndrome de Peter Pan, entre otros.

¿Qué podemos hacer al respecto? Todavía no llego ahí. Después de todo cumplí 30 hace unos meses. Hasta hoy, que solo he pasado un día de crisis, he decidido tomármelo con calma. Y he tratado de voltear esas comparaciones imposibles y preguntarme donde estan mis amigos y que han hecho de sus vidas: Todos estamos más o menos en el mismo lado de la balanza. Todos seguimos buscando algo más que todavía no llega. Unos más, unos menos, los que no vivimos todavía con nuestros padres seguimos pagando un alquiler y preguntándonos cuando podremos ahorrar para dar el anticipo de un piso. Los menos, un poco más afortunados, estan pagando o han comprado un terreno para construír a futuro. Los hijos, en algunos casos llegan y en muchos otros estan on hold. Soy la única que ha formado una pequeña empresa que sabrá Dios a donde irá, pero existe.

Tenemos que aceptar que la economía de nuestro país no es ni de lejos la mejor y que ésta paga factura, especialmente, en la edad productiva en que nos encontramos nosotros.

Nuestros pobres padres, apenas se estan haciendo a la idea de que la época que estan viviendo sus hijos no es la época de bonanza que vivieron sus propios padres en los años cuarentas y cincuentas. Nos pagaron una carrera (hoy en día es lo mínimo que un estudiante debe hacer) y nos alimentaron por veintitantos años deseando que para nuestros 30 ya tuvieramos el hogar feliz, los dos hijitos, el perro, los dos autos y en el caso de las chicas, despidieramos al esposo desde nuestro portal mientras preparabamos una deliciosa cena. Y para quienes tuvimos padres más modernos y vieron menos telenovelas, quizá lo mismo, pero con el ligero twist de una pareja exitosa, dos salarios impresionantes, viajes alrededor del mundo y una vida de felicidad interminable que nos permitiera ayudarles económicamente y retribuirles un poco de lo que nos han dado.


Ahora que lo veo así, ¡la crisis de los 50 que tendrán mis pobres padres con todo ésto!



Aquí algunos artículos de referencia:
Crisis de los 30 años: algunos tips

La vida a partir de los 30

8.8.10

INCEPTION

Leonardo DiCaprio, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Marion Cotillard, Ken Watanabe, Cillian Murphy. Dejemos de lado el hecho de que el reparto no pudo ser mejor. En este caso, el estructurado guión lo es todo.


Christopher Nolan, director de Memento y The Dark Night, desarrolla una idea a lo largo de diez años y nos entrega un guión que denota influencias de algunas  teorías de los sueños, la invasión de la privacidad a través de la tecnología así como de la acción trepidante de cintas como -el mismo lo dijo-, James Bond.

El resultado, al igual que ocurrió con Batman, se resume en una cinta sumamente entretenida pero, sobre todo, profunda.


Ya hemos visto con anterioridad numerosas películas relacionada con el mundo de los sueños y el imaginario con que éstos son concebidos. Sin embargo, aquí Nolan logra algo no antes visto con tanta claridad: Explicar como nuestra mente va llenando esa arquitectura de los sueños con elementos tomados de la realidad y como de pronto, la conexión incoherente de estas ideas se convierten en elementos naturalmente retorcidos de nuestra imaginación: Una acera interminable, una calle que se dobla sobre sí misma o una escalera infinita al más puro estilo de Escher. ¿Cómo llegamos ahí?

La complejidad del guión se da en dos sentidos: El primero es a través de los niveles en que los sueños estan construídos, al más puro estilo de los círculos del infierno de Dante en la Divina comedia. Y el otro, por medio de la carga emocional que el ser humano lleva a lo largo de su vida y como la repercusión de nuestros actos forma parte de ese bagaje emocional en todos los momentos trascendentes de nuestra existencia.



Nunca pensé que la filosofía sobre la vida pudiera plasmarse tan didácticamente en un filme a través del análisis de los sueños mientras los protagonistas luchan por llevar a cabo una suerte de misión suicida. Ahí donde los personajes crean la arquitectura de sus sueños justo como todos lo hacemos: En base a los lugares donde hemos vivido, las cosas que hemos hecho y aquellas que quisieramos lograr. Donde todo es coherente por un momento, pero cuando lo analizamos hay algo que no tiene sentido.

Desde luego, el elemento visual que otorga la cinematografía, logra dar el gigantesco salto entre la idea escrita y la tridimensionalidad de ver un sueño ocupando el espacio. Ahí donde nuestra mente diseña complejas arquitecturas que el mundo real no puede conectar entre sí, Inception nos obsequia, además de la profunda reflexión sobre los aspectos más básicos del hombre (la pasión por la vida, el amor, los recuerdos, la ambición); un festín de paisajes virtuales que por una sencilla razón no se sienten tan lejanos como aquellos de Matrix. Es porque esos sueños, los de Nolan, tocan una frágil línea entre lo posible y lo imposible. Y por un momento, nos hacen sentir que pudieran estar ocurriendo en una realidad.

Una obra maestra disfrazada de un blockbuster de verano.

7.8.10

¿CUÁL PELÍCULA?

Casi siempre los viernes, si vamos al cine, vamos pensando en ver algo relajado y nada estresante. Así que ayer, como muchas otras veces, entre a la página de internet de cinemex, elegí mi película (primero iba a ser Mi villano favorito y después se convirtió en Abel) pero a la hora de llegar al complejo, oh sorpresa: Las funciones no existían.

Para colmo, habíamos elegido la última función por lo que ya no había absolutamente nada que ver a menos que quisieramos ver Salt empezada. 

Soy una persona siempre en pro de la tecnología y de como ésta facilita nuestras vidas al, por ejemplo, pagar nuestros servicios en línea o comprar un boleto de avión. Pero en este caso, digamos que arruinaron nuestro plan de viernes por la noche. ¿Ahora ya no confiaré en los horarios del cine nunca  o qué?


...Claro, enseguida lo olvidé y me fui por unas alitas de Chili's.  

3.8.10

LIBROS LIBRES

En Marzo hice una apuesta pública a través de este blog para ver quien atinaba más ganadores de los Oscars en la entrega de 2010.

Marsahn y Mulder entraron al quite. Pero sorpresivamente, los tres quedamos empatados. Ayer, aprovechando que los tres coincidíamos en esta ciudad pagamos nuestra apuesta: Aunque originalmente el perdedor regala un libro de su elección al ganador, en este caso todos nos regalamos libros entre todos. (Mulder y yo ya nos habíamos dado nuestros libros pero nos quedaba pendiente saldar deudas con Marsahn).

La idea no es simplemente dar un libro, sino elegir un libro que haya significado algo para nosotros o que querramos transmitir por algo.

El año pasado obsequié Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco porque me hizo sentir en ese México de fines de los años 40, en una época cada vez más distinta a ésta. Y a mi me dieron Wicked, la precuela de El mago de Oz. La cual es una crítica disfrazada de magia y ficción sobre la política recalcitrante que ejercen la mayoría de los gobernantes y sus desgastantes efectos a largo plazo.


Esta vez, le regalé a Mulder Nocturna, de Guillermo del Toro simplemente porque es un fan acérrimo; y a Marsahn Cien años de Soledad de García Marquez, porque recientemente me comentó que esta muy interesado en leer más las novelas clásicas latinoamericanas (o yo lo interpreté así).

Mulder nos obsequió a ambos La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa -su escritor favorito-, y nos explicó que era una novela que le había recordado su adolescencia. Aunque cabe aclarar que él no estudió en un colegio militar ni sufrió lo que dichos alumnos sufrieron.

Finalmente Marsahn se lució regalándome The Melancholy Death of Oyster Boy and other Stories, de Tim Burton y dándole a Mulder El hombre es un gran faisán en el mundo de Herta Müller -la recién galardonada nobel de literatura en 2009-. Yo ya leí el mío, que es una colección de personajes incomprendidos y extraños (como era de esperarse en el mundo burtoniano) acompañados de lúdicas ilustraciones en blanco y negro y a color.

Creo que el de Müller también lo tomaré prestado.



Lo que más me gusta de esta apuesta es que alguien más elija un buen libro para ti. Los invito a participar el año próximo.