He entrado al reto de ver las 1001 películas que hay que ver antes de morir (o 1079 según la lista actualizada), junto a La cinerata y El café de Rick. Para mi sorpresa, apenas he visto poco más del 17% de dicha lista pero intentaré ir incrementando esa cifra hasta llegar a su totalidad.
Por ahora, iniciaré con una película que me parece encantadora, la cual, además de ser una de las últimas inclusiones de la lista, resulta que anoche volví a verla.
Pixar es una de esas compañías productoras que llegó y revolucionó la animación a pasos agigantados. Pero quizá su virtud menos mencionada, pero de un gran valor, es el rango que proporcionó a los guiones animados -que antes se encontraban acaparadas por el pequeño nicho de los cuentos de hadas-.
Desde Toy Story nos sorprendieron con su ingenio y creatividad. Trece años después llegó Wall-e. Y se convirtió en su filme más épico.
El momento histórico en que se desarrolla Wall-e se situa más de 700 años en el futuro, después de que el planeta Tierra ha sido abandonado a causa del deterioro provocado por el ser humano y se encuentra en un estado post-apocalíptico.
Wall-e es un sobreviviente de la Tierra. Un robot amante de los resquicios de la antigua cultura terrícola, fabricado para compactar y reorganizar basura; pero quien en su camino, encontrará otro motivo para vivir y seguir adelante: Eve.
Eve es una robot destinada a encontrar cualquier rastro de fotosíntesis en el planeta. Lo cual teóricamente, permitiría a los hombres volver a casa.
Mientras la Tierra se presenta desolada, los miembros remanentes de la especie humana, viajan en un transbordador espacial logrando sobrevivir en el espacio por cientos de generaciones, pero, viviendo una vida artificial y vacía. Sin ya siquiera tener la necesidad de caminar, el hombre se ha convertido en una masa flácida que se mantiene adherida a un vehículo computarizado que prácticamente hace todo por él. El chat es la primer opción para conversar (aún cuando tu interlocutor este sentado enseguida). El contacto físico ha desaparecido. Y el comando de la nave, una suerte de gobierno monopólico empresarial; les dice que hacer, comer y vestir las 24 horas del día. Una especie de centro comercial como estilo de vida.
Al final del día, Wall-E e Eve no son otra cosa que una alegoría de dos seres humanos originalmente destinados a realizar una sola función para posteriormente encontrar una vocación de ayuda hacia los demás. Y también, para encontrarse el uno al otro.
Este film, en resumidas cuentas, es un balde de agua fría para nuestras conciencias, para una raza que esta destruyendo su hábitat y encima sufre contra su propia ignorancia para cambiar y resarcir los daños. Es una llamada de atención pero se presenta de la manera más dulce a través de los inocentes ojos de Wall-e, quien encontrará en su propósito un motivo para ser mejor.
La grandeza del filme, además de la propia belleza estética de la animación, radica en mostrar una historia propositiva, ecológica e históricamente trascendente. Una película que logra transmitir conciencia del caos que estamos ocasionando presentando un futuro probable y también, una posible solución. Un largometraje que te dejará pensando y a la vez, con una sonrisa en los labios.
Wall-e es un sobreviviente de la Tierra. Un robot amante de los resquicios de la antigua cultura terrícola, fabricado para compactar y reorganizar basura; pero quien en su camino, encontrará otro motivo para vivir y seguir adelante: Eve.
Eve es una robot destinada a encontrar cualquier rastro de fotosíntesis en el planeta. Lo cual teóricamente, permitiría a los hombres volver a casa.
Mientras la Tierra se presenta desolada, los miembros remanentes de la especie humana, viajan en un transbordador espacial logrando sobrevivir en el espacio por cientos de generaciones, pero, viviendo una vida artificial y vacía. Sin ya siquiera tener la necesidad de caminar, el hombre se ha convertido en una masa flácida que se mantiene adherida a un vehículo computarizado que prácticamente hace todo por él. El chat es la primer opción para conversar (aún cuando tu interlocutor este sentado enseguida). El contacto físico ha desaparecido. Y el comando de la nave, una suerte de gobierno monopólico empresarial; les dice que hacer, comer y vestir las 24 horas del día. Una especie de centro comercial como estilo de vida.
Al final del día, Wall-E e Eve no son otra cosa que una alegoría de dos seres humanos originalmente destinados a realizar una sola función para posteriormente encontrar una vocación de ayuda hacia los demás. Y también, para encontrarse el uno al otro.
Este film, en resumidas cuentas, es un balde de agua fría para nuestras conciencias, para una raza que esta destruyendo su hábitat y encima sufre contra su propia ignorancia para cambiar y resarcir los daños. Es una llamada de atención pero se presenta de la manera más dulce a través de los inocentes ojos de Wall-e, quien encontrará en su propósito un motivo para ser mejor.
La grandeza del filme, además de la propia belleza estética de la animación, radica en mostrar una historia propositiva, ecológica e históricamente trascendente. Una película que logra transmitir conciencia del caos que estamos ocasionando presentando un futuro probable y también, una posible solución. Un largometraje que te dejará pensando y a la vez, con una sonrisa en los labios.



9 opina(n):
creo q está movie es la cinta más poética que ha realizado pixar....los 40 min iniciales hacen de esta movie un momento entrañable e inolvidable...tal vez la comicidad de la parte cuando están los humanos en su nave nodriza le resto puntos para que la Academia de los Oscars se atrevieran a darle el premio al mejor film..
A mí también me encantó esa película. Tiempo después descubrí que el robotito me recuerda a José Saramago...
Jimeneydas: ¿En serio te recuerda a Saramago? No lo había pensado…
Mulder: Como sea, gano el oscar a mejor animación y muchos premios más debido a su calidad estética y de contenido.
La he visto unas tres o cuatro veces! El mensaje es claro, y si, definitivamente todos deberíamos verla antes de morir.
Buena entrada :)
Amé esta película y coincido en que sí hay que verla.
Yo creo que daba para más, pero bueno, suponiendo que fuera dirigida a niños, está bien así.
Y si tú has visto sólo el 17% ¿qué habré visto yo? u_u
Por cierto, pasarán "The thief of Bagdad" en el canal TCM, en la medianoche de martes 12 a miércoles 13 de julio n_n
Puede ser una hora antes o una hora después, he notado que los horarios están desfasados.
Cuando esté segura te confirmo :)
Sort: Gracias… tu ya deberías volver a tu blog y dejarte de cosas :P
PS: Pues seguro tu has visto un buen porcentaje. Yo tengo la debilidad de ver demasiadas películas contemporáneas y pocas antiguas. Así que debo ponerme las pilas.
Ps... para eso está el TCM.
No por algo el slogan del canal es "películas que ya deberías haber visto".
¡También van a pasar "Gone with the wind"!
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