La entrega de los premios de la Academia (no de la academia bicentenario sino la de los Oscares), estuvo entretenida, rejuvenecida gracias a Anne Hathaway y James Franco -este último se la pasó posteando fotos y videos en su twitter toda la noche- y a sus cortos conmemorando a los filmes nominados de la noche. Sin embargo, me pareció ausente de momentos memorables.
Le faltaron algunas sorpresas y no hubo una gran ganadora como en los tiempos de Danza con Lobos o Titanic (no que sea fan de ninguna). Las nominaciones actorales, todas ya parecían algo cantadas y aunque bien merecidas, sentí que carecieron de la emoción de otros años,a excepción de Melissa Leo quien parecía genuinamente conmovida. Christian Bale muy correcto, Natalie Portman agradeció hasta al vecino, y de Colin Firth, esperaba un poco de espontaniedad, sobre todo tratándose de tan estupendo actor. Pero es británico al fin y al cabo, y fuera de los de Little Britain, todos los ingleses tienden a ser formales. Cliché pero cierto.
Inception no obtuvo nominación a mejor director -algo que bien merecía Chris Nolan-. Una película genial que merecía otros premios más allá de los técnicos y la fotografía. ¿Algún día ganará una película que mezcle le acción con la ciencia ficción y las buenas actuaciones? Lo más cercano a ello ha sido el oscar otorgado a The Lord of the rings: The return of the king en 2003 pero aún así, no creo que se acerque al estilo y originalidad que aportó El origen a la escena del cine de esta nueva decada.
La pelea estaba muy reñida entre The king's speech y The Social network para llevarse la estatuilla principal y aunque la mayoría de los jóvenes pensábamos que se la darían a la segunda por tratarse de una historia contemporánea, gano el bien trazado drama inglés en cuyo guión y actuaciones recae todo el peso.
Habían varias contendientes dignas de llevarse la estatuilla principal y como dijo Spielberg, las no-ganadoras se unirán a clásicos como Citizen Kane y Raging Bull.
Lo único que me molesta es que no se atrevan a premiar al excelente cine de autor de Darren Aronofsky, quien parece ser que nunca merecerá el oscar como mejor director: Después de una carrera impecable y excelentes cintas como Requiem for a Dream y The wrestler esta es su primer nominación vía Black Swan. Me pregunto si no le ocurrirá como a Martin Scorsese que después de perder por joyas cinematográficas como Raging Bull, The last temptation of the Christ y GoodFellas (entre otras) ganó por el remake de la exitosa película asiática Infernal Affairs, The Departed. Una buena película pero no la mejor en su brillante currículum.
Algo similar es lo que ocurre con Christopher Nolan -nominado por Memento en 2002- y con David Fincher, recientemente nominado por The curious case of Benjamin Button pero ignorado en tiempos de sus célebres Seven y The Fight club. Todos ellos directores con un estilo propio y bien logrado pero ignorados frente a directores más convencionales. El tiempo hará justicia. La academia quien sabe.
Bueno, como este post se desvió un poco y no se titula directores ninguneados por la academia pero amados por el público, volvamos a lo que nos compete:
Los oscares terminaron y ahora hay que saldar cuentas: En nuestra trivia anual caí estrepitosamente casi desde el principio de la noche, fallo tras fallo. Marsahn nos aplastó con 16 aciertos y Mulder quedó en segundo lugar con 13 mientras que Darina y yo terminamos en el tercer -último, mjmph!- lugar con 11 puntos.
Aquí les pongo como quedó la tabla al final:
Ha sido mi peor año en esto de las apuestas (lo bueno es que no voy a los casinos). Pero seré una buena perdedora así que como quedamos, el ganador recibe una película que signifique mucho para el que la regale. Luego les cuento cual regalé yo...
Eso sí, Marsahn tendrá que pasarnos la lista de filmes con los que cuenta su colección porque sé que tiene bastantes, no vaya ser que repitamos una.
En los días siguientes hablaré un poco de las películas nominadas y seguiré quejándome amargamente sobre las películas, actores y directores que han sido pasados por alto a la hora de las estatuillas (y que años después reciben un oscar honorario para que no se sientan tan mal).
¡Felicidades Fernando!
P.d. Y los demás nos se hagan, ¡hay que pagar la apuesta!


