Una maldita gripa inesperada trataba de colarse en mi vida desde el jueves pasado. Yo, como es usual, le sacaba la vuelta y hacía como que la Virgen me hablaba. Y así pasé el fin de semana pretendiendo que todo iba bien mientras culpaba a mi trabajo de tanto cansancio acumulado y al polvo del yeso en la obra de tanta comezón en la nariz.
Pero hoy que llegué con muy buen ánimo a la oficina y de la mejor actitud que uno puede conseguir en lunes, pues nada, que la condenada aprovechó la distracción y me ha hecho estornudar cada 30 segundos al grado que mis compañeros ya solo repiten "salud" sin convicción alguna y con cara de pobre-de-ti-que-me-contagies. Lo peor es que quien debería darse por aludido (mi jefe) parece ser el menos enterado.
En fin, ya inicié el ataque de desenfrioles masivo y ya solo resta una hora obligatoria en la oficina.
Veremos quien ríe al último... A... A... Ashúuuuuuu!
3 opina(n):
Jajaja... te entiendo a la perfección. También tengo días con una gripe que me quiere dar y le saco la vuelta.
Espero que te sea leve, es muy incómodo tener que trabajar así :(
Que te mejores. A todos nos pasa!
Me gusto mucho tu blog.
Saludos cordiales (:
Hola chicos, gracias por el apoyo...
Espaciolandesa: Get well soon!!
Deybi: Hey, que bueno que te gustó, pasaré por el tuyo ahora mismo... :D
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